diumenge, 15 de desembre del 2013

elena y yo






Nos miramos como se mira  y no se mira cuando se mira por primera vez Días después de la muerte de su madre  Nos hablamos por segunda vez  La definitiva El día de la muerte de franco Y nos besamos como se besa por última y por primera vez El día antes de la muerte de su hermano.




( ensayo
pre-
liminar )





foto
Zseike


*

texto
sC
.

dimarts, 19 de novembre del 2013

caprichosa memoria


Tu recuerdas 
               como yo,
todo aquello 
               que no
nos sucedió .







SergioCrespo


2013

*

imagen

Zseike


dimarts, 24 de setembre del 2013

ALEJANDRIA

Αλεξάνδρεια  الاسكندرية



                           ...)  Me gusta el clima de Alejandria. No cuando está calmo y los dorados rayos de sol son acariciadores y templados, sino en sus furias estacionales, cuando los nubarrones se amontonan y se condensan formando inmensas montañas en la bóveda del cielo, que se satura en un instante de un silencio sospechoso, entonces un golpe de viento vibra y aguejerea el vacío como si fuera la llama o de un predicador o el carraspeo de un orador. En esos  momentos las ramas de los árboles oscilan y se esconden los pájaros; las ráfagas se suceden  y los vientos, ebrios de locura, arollan con silbidos que resuenan por todos los confínes de la tierra; el rugido de las olas  brama y la espuma se empina hasta los márgenes de los caminos. El trueno retumba transportando aromas efervescentes des de mundos desconocidos, y las chispas de los relámpagos restallan, ofuscan la vista, electrizan el corazón.La lluvia cae maniática en tromba, y la tierra y los cielos se funden  en un abrazo húmedo.Cuando eso ocurre, los elementos del Cosmos se amalgaman como si la Creación quisiera volver a nacer. (..




del 
libro 
Miramar 

ميرامار
de 
Naguib Mahfuz

نجيب محفوظ

El Cairo
1911 / 2006



traducción
del
árabe
de
Isabel Hervás Jávega

diumenge, 22 de setembre del 2013

TE DOY ....

مرام المصري 

maram al-masri

SEÑALES DEL CUERPO








SEÑAL  17




te doy una boca
limpia pura
de aliento perfumado
y secreto

una boca que come
                             bebe
                                     mastica
                                                  traga


una boca que narra historias
y recita versos
que dibuja sonrisas
y hace muecas
de olor

una boca que ansía
que besa
y se embriaga


*

te doy un oído
que escucha las voces ocultas
que abre sus puertas
al bullicio de la vida
que cree en las promesas
y baila a cualquier ritmo

un oído que llora
y sonríe

un oído que ansía
que besa
y se embriaga


*

te doy unos ojos 
de grandes pupilas

te doy sus párpados
                 y sus pestañas
           su agua
                 y su aceite


te doy la claridad
de gozos y tristezas

unos ojos 
que miran
y ven

unos ojos que ansían
que besan
y embriagan


*


te doy dos pechos
llenos de deseos
llenos de anhelo
de temor
de leche


dos pechos llenos
de flujo rebosante
de la vida

te doy un vientre suave
                              que padece
                                           gesta
                                                 engendra


te doy vientre que ansía
besa
y se embriaga


*


te doy un cuerpo
hecho de besos
bruñido por las caricias
bonceado por el sol
que ansía
besa
y se embriaga

te doy dos brazos
te doy una manos
             dedos

te doy
dos piernas


te doy
una vulva
una espalda

te doy
te doy...
un alma.



fotos
Zseike

    

*

traducción 
de Pilar Garrido y Pablo Beneito


*

Literatura árabe contemporánea

Granada
2009

dimarts, 17 de setembre del 2013

SEÑALES DEL CUERPO

de
 maram al- masri

'no soy una intelectual,
solo trato de escucharme a mi misma'

latakia,
siria .



(*)



SEÑAL 1


así nos encontramos 
cara a cara
pecho con pecho
vientre con vientre
nos estrechamos
hasta confundirnos
envolviéndonos dilatándonos....
nos apartamos nos atraemos...
nos empujamos nos apretamos


sudamos


temblando


hasta dar a luz








SEÑAL  10




(*)


el cuerpo te dará de comer
sus dedos su vientre y su pecho
el cuerpo  te alimentará con sus alas
te hará tragar su piel y su carne
y bajo tu peso tenderás sus huesos
como las tiernas ramas que deja caer al sauce
como una masa fermentada durante largas noches
y olvidarás que es tu cuerpo
porque te convertirás
en una materia espiritual


y te olvidarás de coger
                                      
                                    de tragar
             
                                                     y respirar


por dar alcance a aquella que corre
lentamente
que avanza y retrocede
impetuosa y prudente
ardiente y gélida
cálida y fresca
húmeda y seca
dulce y amarga
y te precipitarás como un flujo blanco
con el olor y la espuma del océano
comiendo la lengua
y todo lo que queda





traducción  del árabe
de
Pilar Garrido
y
Pablo Beneito



Colección
Poesia Árabe
Contemporanea

*

Editorial Comares


*

Granada
Andalucia
2009

(*)

imágenes
de
Zeiske














diumenge, 15 de setembre del 2013

LAS AMISTADES PELIGROSAS

DE CHODERLOS DE LACLOS
( FRANCIA 1741-1803 )






CARTA CLII


La marquesa de Merteuil al vizconde de Valmond



            Ponga vmd . cuidado, vizconde, y haga vmd. más atención a mi extrema timidez. ¿Como quiere vmd. que yo soporte la idea fatal de haber incurrido en su indignación, y sobre todo que no sucumba al temor de su venganza ?Tanto más que, como vmd. sabe, si me hicieses vmd. una vileza, me seria imposible devolvérsela. Por más que yo hablase, la existencia de vmd. no sería ni menos brillante, ni menos pacífica. ¿En suma, qué tendría vmd. que temer ? Verse obligado a partir, si le dejaban tiempo. Pero ¿ no puede vivirse como aquí en país estranjero ? Y, todo calculado, con tal que la corte de Francia dejase a cmd. tranquilo en aquella en aquella en que se fijase, no sería eso para vmd sino mudar el teatro de sus triunfos. Después de haber procurado volver a vmd. su sangre fría con estas consideraciones morales, volvamos a nuestro asunto.
               ¿Sabe vmd., vizconde, por que no he vuelto a casarme ? no es, ciertamente, por no haber hallado partidos ventajosos; sino únicamente porque nadie tenga derecho a criticar mis acciones. No porque temiese no hacer entonces mi voluntad, pues siempre hubiera acabado por ello ; sino porque me hubiera incomodado la sola idea de que alguno hubieses tenido derecho de quejarse; y en fin, porque quería engañar siempre por gusto y no por necesidad. ¡ Y ahora, he aqui que me escribe vmd. la carta más marital que puede verse ! No me habla vmd.  en ella sino de faltas por parte mía, y todo bueno por la suya. Pero ¡cómo puede faltarse a alguno a quien nada se debe ? No lo comprendo.
              Veamos, ¿de que se trata ?. Ha encontrado vmd a Danceny en mi casa, y esto le ha disgustado. Enhorabuena ; pero ¿ qué ha podido vmd. inferir en ello ? O que era efecto de un acaso, como yo le decía; o de mi voluntad , lo que no decía yo. En el primer caso la carta de vmd. era injusta; en el segundo ridícula: ¡por cierto, valía la pena escribir !Per está vmd. celoso, y los celosos no razonan, pues bien , voy a hacerlo por vmd.
              O vmd tiene un rival, o no lo tiene. Si lo tiene , es menester agradar para verse preferido a él. Si no lo tiene es menester agradar igualmente para evitar tenerlo. En ambos casos la conducta debe ser la misma: asi pues, ¿porque atormentarse ?; y, sobre todo, ¿porque atormentarme ? ¿No sabe vmd. ya ser más amable que todos ?¿No está vmd. ya seguro de triunfar ?Vamos , vamos, vizconde; vmd mismo se perjudica. Pero no es eso, es que., a los ojos de vmd, no quiero yo que se tome tanta pena. Desea vmd menos experimentar mis bondades, que abusar de su propio imperio.Vay, es vmd. un ingrato. Creo que cuanto voy diciendo, prueba sensibilidad; y por poco que continuase, esta carta podría llegar a ser muy tierna; pero vmd no lo merece.
                    Ni menos merece vmd. que yo me justifique. Par castigarle por sus celos quiero que los conserve; por eso nada responderé ni sobre la época de mi regreso, ni sobre las visitas de Danceny. se ha tomado usted mucho trabajo para averiguar uno y otro,¿ no es verdad ? ¿Y está vmd. más adelantado ? Deseo que en ello haya vmd. encontrado mucho placer ; en cuanto a mí, éste no ha dañado al mío.
                     Todo lo que puedo responder a la carta de amenazas que me ha escrito vmd., es que no ha tenido el don de agradarme , ni el poder de infundirme miedo, y que en este momento no estoy, de manera ninguna dispuesta a vmd. lo que pide.
                En realidad, aceptar a vmd hoy, tal cual se muestra, sería hacerle una verdadera infidelidad. no sería reconciliarme con mi antiguo amante, sino tomar uno nuevo, que ciertamente no vale el otro, ni con mucho. No he olvidado bastante el primero, para engañarme así. El Valmont que yo quería era adorable, y aún debo convenir en que jamás he visto un hombre más amable. ¡Ah! Si le haya vmd. , vizconde, tráigamelo; que aquél será siempre bien recibido.
                    Prevéngale vmd., sin embargo, que en ningún caso podría recibirle ni hoy ni mañana. Su Ménechmo le ha perjudicado un poco, y y apresureándome, temería equivocarme; o tal vez es por que  a dado palabra a Danency por estos dos días, y la carta de vmd. me hace ver que no se chancea cuando se falta a lo prometido. Ya ve vmd., puesd, que es preciso esperar.
                         ¿ Pero qué importa avmd ? Bien se vengará de su rival; éste no hará, ala querid de usted, nada que vmd. no haga a la suya, y en fin, ¡una mujer no vale lo mismo que otra ? Estos son los principios que vmd tiene. Aun aquella que fuese tierna y sensible, que no existiese sino para vmd. , que muriese en fin de amor o de pesar, no sería menos sacrificio a la primera fantasía, al temor de una burla momentánea; ¿y quiere vmd que los demás se incomoden?¡Oh! Eso es demasiado injusto.
                                   Adios , vizconde; vuelva vmd a ser amable. Mire vmd., nada deseo más que eso; y desde el momento en que este cierta de ello, me enpeño en darle pruebas. Realmente soy demasiado buena.

                                París, a 4 de diciembre de 17...




                                 

dimecres, 4 de setembre del 2013

DEDICATORIA DE JOSEPH BRODSKY





Ni tu, lector, ni el azul marino
detrás de la cortina, ni el arcón marrón,
ni el cambio del mejor tu -tu de bailarina,
ni de la lámpara el tallo en torsión
felina - como el carbón que da la mina
con la catástrofe de tren-
con lo que brota de mi pluma
nada tiene que ver.
Tu no existes para; a tu entender,
yo soy cirílica grafía, un decir...
Pero la sintonía entre dos sistemas de no ser
es más potente que en dos modos de existir.
Hojéame, por tanto, mientras no irrumpa
del himno el texto para el último viaje.
Tu éres todo o nadie, y es mutua
la anónima franqueza del lenguaje


(1987)



Joseph Brodsky o el tiempo como espacio.



'El poeta sabe siempre que aquello que común-
mente llamamos la voz de la Musa es en reali-
dad un mandato de la lengua, sabe que no es 
la lengua la que le sirve de instrumento, sino
que el es el medio del que la lengua se sirve
para prolongar su existencia.

Discurso del Nobel
1987





del
libro

NO VENDRÁ EL DILUVIO 
TRAS NOSOTROS


edición
a
cargo
de
Ricardo SanVicente

Galaxia Gutenberg
Barcelona
2000