dimecres, 4 de setembre de 2013

DEDICATORIA DE JOSEPH BRODSKY





Ni tu, lector, ni el azul marino
detrás de la cortina, ni el arcón marrón,
ni el cambio del mejor tu -tu de bailarina,
ni de la lámpara el tallo en torsión
felina - como el carbón que da la mina
con la catástrofe de tren-
con lo que brota de mi pluma
nada tiene que ver.
Tu no existes para; a tu entender,
yo soy cirílica grafía, un decir...
Pero la sintonía entre dos sistemas de no ser
es más potente que en dos modos de existir.
Hojéame, por tanto, mientras no irrumpa
del himno el texto para el último viaje.
Tu éres todo o nadie, y es mutua
la anónima franqueza del lenguaje


(1987)



Joseph Brodsky o el tiempo como espacio.



'El poeta sabe siempre que aquello que común-
mente llamamos la voz de la Musa es en reali-
dad un mandato de la lengua, sabe que no es 
la lengua la que le sirve de instrumento, sino
que el es el medio del que la lengua se sirve
para prolongar su existencia.

Discurso del Nobel
1987





del
libro

NO VENDRÁ EL DILUVIO 
TRAS NOSOTROS


edición
a
cargo
de
Ricardo SanVicente

Galaxia Gutenberg
Barcelona
2000