dimecres, 5 de novembre de 2014

La ingravidez ( del cuerpo ) de María

                                          y la belleza de johannsebastianbach






escenarios
para 
una
ópera
prima
in
distinta
de
teatro
cine
o
(tele)
novela
:

'la soledad de los cuerpos desnudos'

en

(V.O.S.E.)


*

chi mi difenderà dal tuo bel botto ?

dijo
michelangello
buonarroti
a
tommaso
cavallieri


*




fotos
de 
maría de sanchez
actriz 
barcelonesa
cuyas imagenes
altruistas
me
han
 inspirado 
en
gran 
parte
para
estos
ensayos
y
estudios
de
poema
o
 elegía
apóstata
del 
deseo
en
harmonía,
del
cuerpo
ajeno
y
en
movimiento
etéreo,
al
terno
in
terno
y
ex
terno
sin
más
y
no
más
(
ni
menos
)
:

gracias
maría
por
tu 
belleza
y
generosidad

*







mirabas a la cámara sin mirar y con las pupilas casi sin rasgo facial y el hombre te invadía entera. te miraba a la cara y no me veías ( si quiera me intuías ) respirabas sin compás. penetraban tu  cuerpo los espasmos de un violonchelo en desenfreno y te corrías por innombrables estrofas de coros y acordes sin decoro alguno. en aquel sofá tan desvencijado y rodeada/os de voces masculinas/femeninas guturales nasales aullidos astrales o alguna que otra sirena de la ciudad de fuera que nos descolocara  que nos desconcentrara que nos reclamara para  los días más corrientes que sin duda llegarían y que sin duda nos llevarían a  jornadas mucho más ascetas. quizás era  frío de invierno o sudor de verano y mil reproches después y corcheas anteriores y violines violentados por agudos y bajos desmesurados que tu recordabas de escenas anteriores  en  tus auriculares que te regaló tu padre o tu hermano  o tu amante ? o fui yo mientras filmábamos aquella escena en Cartagena de Indias ? o fue en Ibiza cuando te vi por primera vez  tan bonita tan altiva besándole a él des de mi ojo de halcón ( decías )  y me miraste de reojo y luego salimos un día y de día y de noche  a pasear por Vara de Rey. café con leche derramado en tu lunar y auriculares compartidos. besos perdidos. labios fugaces. manos entrecruzadas. tímidos ruegos y abrazos esporádicos cuando mirábamos el mar des de la playa de Talamanca riéndonos al unísono de todo quisqui de todo bicho viviente como de la colombiana que cuando no le llegaba (si es que no le llegaba ) para fingir (si es que fingía) decía virgenmaríavirgenmaría y cuanto más se alargaba virgencitavirgencita. deámbulando pues por Nirulas o Callemayor o sentados al fresco en La Estrella haciendo tiempo para llegar a una hora decente a Pacha y así poder encontrar algún/a amiga o amigo que nos pudiera invitar a algún que otro tirito en algún que otro lugar y luego días enteros tumbados en el sofá oyendo  el concierto (tu concierto ) de Brandemburgo  ( el uno el dos y el tres ) mientras follábamos en aquel apartamento de la Plaza Adriano o en cualquier otro ático barcelonés o antro luminoso acorde siempre con el decorado de ropa faldas tejanos slips tangas medias y bragas desparramadas arrugadas tiradas olvidadas por el suelo de parqué o de azulejos demasiado estridentes demasiado límpidos demasiado relucientes o en una mesa de caoba o que fingía ser de caoba de algún despacho o que fingía ser un  despacho de algún alto ejecutivo siempre muy agresivo y muy cabrón ! .


y
después de tus escenas 
y  
las mías                                             
re
lamías 
aún 
re
corriendo
te

                                                            
semen 
de
gotas  
solitarias  
en un sillón 
de fieltro 
                                                            
 eyaculado
por 
el poseedor 
triunfal y fogoso 
                                                               
en tu 
                                                               
mejilla 
                                                            
y
una
sonrisa por
favor
mi
amor,
te 
decía 
el director ! 










y
ya de cuclillas 
y
en el lavabo 
azul,
absorta 
en el inodoro,
inundándo
te
de
la nada
del espejo, 
reflejo 
de vacío
ocasional   
( que frío 
o que calor ! ).
te
limpiabas 
el sexo.
te
mostrabas
pudorosa.
te
veías
poderosa .
te
lacrabas.
te
aislabas
en
tus
ojos
en
tus
labios
en
tu
maldito y ex
clusivo
Bach.
oliendo
te 
oliéndo
nos 
de nuevo
el sudor
anterior
a
sexo
( ya incrustado en mis poros )
en
mis
recuerdos
confusos 
de aquel día 
en
mi memoria
de la primera vez
que 
te tuve 
y no me con
tuve
y me subí a
ti 
y te poseí 
y
sentí tu fragor 
y
caté el ardor y al fin
tu gélida
distancia.
hiel
en tus sentidos
más corespondidos y
el
des
amor de
tu amor. tu 
muro infranqueable. 
tu
vida: 
tu 
an
terior
e
in
terior
vida
a
sexual
o
vidas
perdidas
sinceras 
o  
fingidas
tu sabrías ?
te 
duchas
te.
nos
ducha
mos. me
introduje más en ti
( o eso creí )  y
oyendo
nos 
respirar 
de
nuevo y a la vez
el concierto número  tres o cuatro
( que sé yo !)  que sonaba otra vez y 
a toda voz por el alta voz
des de la sala contigua  
( donde aún y todavía corrían y gemían las otras y los otros 
aquellas y aquellos todas que tu querías y creías como tu familia  )   y
nos dimos un beso :  
el último beso
                  y 
un rugido
estremecedor
 un escalofrío
me recorrió
por dentro :              
el último suspiro
del coro 
de los 
a
dios
es.                   
                          y
me
dijiste al 
oido
susurrando
me 
masturbando
me                                                                         :

no te enamores de mí
nunca más 
te enamores de mí

y
no sé si 
me
dijis
te 
amor 
adiós

pero
 que podía hacer yo, 
maría, 
con todo
lo que 
quedaría
en mí
de
ti 
:
toda
tu
 belleza 
de 
ayer hoy y mañana 
y
tus
conciertos
de 
Bach

?

y
fue
entonces
cuando
me acordé 
del libro aquél
que nos compramos 
en una  librería
de la Playa 
de 
Gandía
y
que en su titular
decía
:

¿ quién me defenderá de tu belleza ?












*
pentagrama de la Invención número 8 de Bach





*
armand
            o
gervasi
          o

barcelona

dosmil
trece